El 11 de Septiembre de 2001 fue un día que marcó la Historia de la humanidad, y será recordado como el inicio del Siglo XXI, un ataque terrorista que llevaba consigo un poderoso mensaje subliminal:  9/11, asociado en los Estados Unidos con el código de emergencias 9-1-1. El reino del terror se había engendrado en las masas, un ataque inusitado al país más poderoso del mundo y su núcleo financiero, político y militar.

Salvo por guerras internas, los Estados Unidos siempre estuvieron alejados de los conflictos bélicos euroasiáticos, la franja interoceánica servía como principal defensa; en esta nueva guerra, la del terror, se inoculaba el miedo generalizado ante un enemigo invisible, los malos del inconsciente, eran los arabes, considerados por muchos desde entonces, como terroristas.

Muchos recordamos ese evento en nuestras vidas, hace 20 años, las torres gemelas del WTC se derrumbaron por aviones bomba, otro avión cayó al ser perseguido por cazas y ocurría una misteriosa explosión en el Pentágono; el mundo presenció una película de terror y a pesar de ser ajenos, impávidos vimos despertar la furia de un gigante que buscaba castigar culpables.

El pánico colectivo se exacerbó, cuando un senador recibió una carta con un polvo llamado ántrax y en pleno vuelo, un árabe llevaba explosivos en los zapatos, que pretendía hacer estallar con un encendedor; desde 2001 la seguridad en los aeropuertos se volvió extrema.

Siguió la guerra de Iraq y Afganistán, las armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, el asesinato de Saddam Hussein, la caída temporal del régimen Talibán y el envío de prisioneros de guerra a Guantánamo para culminar con la captura y asesinato del presunto autor intelectual, Osama Bin Laden.

Fiel a la naturaleza de los hombres de encontrar ilación en los acontecimientos, se gestaron numerosas teorías conspiranoicas, irracionales todas, son la comidilla del cotilleo, a continuación se mencionan las más populares:

EL AUTOATENTADO
«El Gobierno contrató a saudíes aliados fundamentalistas y los entrenó durante meses en el vuelo de aviones para destruir las torres gemelas, la casa blanca y el pentágono; el objetivo era reactivar la economía con una guerra y quedarse con las reservas de petróleo de Iraq y opiáceos de Afganistán. El Pentágono nunca fue atacado y el tercer avión nunca apareció»

LA BASE MILITAR
«Estados Unidos busca someter a Medio Oriente para librar una guerra con China y necesita una base militar  para desplegar tropas a 5457 km.»

LAS RESERVAS DE PETRÓLEO
«Rencillas personales de Bush padre con Saddam Hussein y la continuidad de una guerra inacabada, la del Golfo, cuyo objetivo es tener control del petroleo iraqui.»

LA IMPLOSIÓN CONTROLADA
«El derrumbe de las torres gemelas se debió a que colocaron explosivos en el sótano, los testigos dicen haber escuchado una gran explosión.»

LOS PERIODISTAS ASESINADOS Y PUTIN
«Tres periodistas, Bob Simon, Ned Colt y David Carr se reunieron con Putin, quien les dio pruebas de la culpabilidad de la CIA, estos tres periodistas murieron con un par de días de diferencia, del 11 al 12 de febrero de 2015.»

La guerra no es un fin en sí mismo, sino un instrumento de la política, un juego demasiado peligroso por el cual se busca someter al oponente. La guerra no es más que un duelo en una escala más amplia y constituye, por tanto, un acto de fuerza que se lleva a cabo para obligar al adversario a acatar nuestra voluntad.

Analizando los hechos, estos nos hablan de un atentado terrorista que precedió a dos guerras en Asia, pero el mito que le rodea se divulgará mientras exista memoria colectiva, se hablará del 11 de Septiembre de 2001, como lo hizo Homero en la Odisea, cuando un gigante artilugio, en forma de caballo de madera, desencadenó una guerra, la de Troya.