En un país hundido en la pobreza que él mismo ayudó a incrementar, Benito Juárez tenía vida más que placentera, pecaminosa, atrás habían quedado los días en Oaxaca donde descalzo y raquítico se ganaba la vida encuadernando libros y comiendo sobras; el Presidente Juárez padecía obesidad, era diabético, hipertenso y un fumador empedernido.

El mito de Benito Juárez fue construido y su mala fama reconstruida por uno de sus alumnos del Instituto de Ciencias y Arte de Oaxaca, Porfirio Diaz Mori, quien quizá por afecto o continuidad de su legado, lo aquilató de grandeza, siendo muchos de sus logros, faltas a la verdad.

En su época, Benito Juárez fue odiado por la Iglesia, (que lo excomulgó), y sus numerosos enemigos, en México y Europa, por sus intentos de vender la Baja California para financiar su gobierno con armas, y por el asesinato de Maximiliano; sus principales aliados fueron los estadounidenses, que buscaban construir un canal en el Istmo de Tehuantepec para administrarlo a perpetuidad.

La historia oficial dice que el Presidente Juárez murió a los 66 años, en su habitación de Palacio Nacional a causa de angina de pecho («afectación del gran simpático» como la describieron los médicos de la época) pero también, una leyenda urbana dice que murió envenenado por una sirvienta de Palacio, llamada Leonarda Martinez, alias «La Carambada».

La iglesia, los conservadores o incluso la misma Carambada, pudieron ser los responsables del envenenamiento de Juárez; el historiador Joel Verdeja Sousa en su libro «La Carambada», cuenta que Leonarda fue a Nopala Hidalgo a conseguir una pócima de veintiunilla, para lograr su cometido.

La veintiunilla es una planta también conocida como ‘chamal‘ y que crece entre el pasto, por lo que el ganado con frecuencia lo engulle, sobre todo cuando está tierna. A los animales ‘enchamalados‘ se les reblandece la espina dorsal y su muerte es cuestión de algunos días.

La flor de la planta es un medicamento para la angina de pecho, pero si la persona toma el bebedizo sin padecer tal enfermedad, la esternalgia que le produce es terrible, causando la muerte a los veintiún días de haber ingerido la planta, por eso el nombre de «veitiunilla».

Leonarda Martínez apodada “La Carambada”, fue una famosa asaltante nacida en 1842 que robaba diligencias de oro para regalar a los pobres; sobre ella se dice que fue dama de compañía de Carlota y Maximiliano, y que esto le sirvió como recomendación para trabajar en Palacio Nacional.

Se dice que estaba enamorada de José Joaquín Ortiz, un capitán francés que fue tomado prisionero y fusilado; la Carambada antes pidió el perdón a Juárez, mismo que le fue negado y en venganza dió al Presidente a beber la hierba “veintiunilla”, para «enchamalarlo» y después de 21 días falleció de angina de pecho.

Los motivos para envenenar a Benito Juárez sobran, así como sus enemigos, sin embargo se ignora o no se recuerda, que su opulento estilo de vida, sí contribuyó a sus afecciones médicas; en un país donde más del 95% de la población vivía en analfabetismo y pobreza, el Presidente fumaba copiosamente en un Palacio, degustando platillos exquisitos y los mejores vinos, regocijándose con placeres inalcanzables a un pueblo hambriento; la suntuosidad de Juárez fue su veneno.