Las grecas de los palacios zapotecas son en realidad fractales, objetos geométricos fragmentados que se repiten a diferentes escalas, asociando su significado con los dioses, la naturaleza y la consciencia universal. La guerra, la paz, rayos, truenos, agua, lluvia, fuego, comunicacion, silencio, similitud, semejanza, diferencia, igualdad, orden, desorden, armonia y caos. La totalidad y dualidad del universo se manifiesta en símbolos tallados en piedra.

Las grecas nos recuerdan el orden fundamental de la existencia humana y su vinculación directa con la parte espiritual y la parte material; en las piedras talladas están representados los símbolos milenarios de las culturas del Anáhuac, donde Tláloc figura como la energía luminosa que crea al mundo material, asociada al agua y al rayo y Quetzalcoatl, como un caracol partido de manera longitudinal, donde la greca crea dos caracoles, uno en relieve y el otro en el bajorrelieve que deja su hueco.

Como en la mayoría de los fractales, en los Fractales Zapotecas existen varias maneras de obtener la misma figura, pues guardaban una semejanza con los patrones que rigen el universo, esto se debe porque sabían, que la vida es la manifestación de la consciencia, siendo esta lo que nos diferencia de todo lo inanimado, la conexión con la matriz de información (consciente) se da por medio de la cefalización, (el proceso evolutivo que tiende a la aglutinación de los receptores sensoriales), que es donde se conecta el flujo de información para la creación de la realidad.

Toda la información del Universo, está disponible en patrones repetibles y sucesivos (fractales), en todo lo perceptible por nuestros sentidos. La dualidad y lo absoluto eran representados por los zapotecas en su geometría arquitectónica, el simbolismo de lo absoluto y lo perenne dictan que la fuerza de un hombre, que depende no de su masa, sino de su cerebro; el mensaje era que si el hombre usaba su fuerza y trabajo en su propio beneficio y no en su autodestrucción, le esperaba un futuro brillante.

Los sacerdotes zapotecas enseñaron que el equilibrio de dos fuerzas forma la perfección absoluta, los fractales tallados en grecas, representaban eventos físicos que exponen un principio de autosemejanza. Muchos fractales pueden ser encontrados en la naturaleza y el universo, por ejemplo en el cuerpo humano y el de animales, las plantas y los árboles, los vasos sanguineos, los huracanes, planetas y galaxias, los átomos, las moléculas, etc; como bien decían los antiguos mesoamericanos: como es adentro es afuera y viceversa.

«Estamos dentro de una realidad que también está dentro de nosotros”.

PLATON

Los zapotecas sabían que la naturaleza que habitamos consta de tres dimensiones espaciales y una dimensión temporal, ahora resulta que como en los fractales, todo cuerpo tridimensional no es otra cosa más que una sucesión de infinitos planos bidimensionales, y a su vez un plano bidimensional no es otra cosa más que una sucesión de infinitas líneas rectas, y una línea recta no es otra cosa más que una sucesión de infinitos puntos; y un punto es adimensional, no tiene volumen, ni área, ni longitud.

«Nada viene de fuera de tu mente, por lo general, pensamos que nuestra mente recibe impresiones y experiencias del exterior, pero esa no es una verdadera comprensión de nuestra mente. El verdadero entendimiento es que la mente incluye todo; cuando piensas algo viene de afuera, solo significa que algo aparece en tu mente. Nada fuera de ti puede causar ningún problema. Tú mismo haces las olas en tu mente. Si dejas tu mente tal como está, esta se calmará.»

Shunryu Suzuki

El espacio es tan complejo, lleno de información que nuestro cerebro solo es capaz de decodificar muy poco a través de nuestros sentidos, de tal forma que las Grecas de Mitla servían como una conexión funcional entre diferentes personas que se interconectaban en la construcción perceptiva de una realidad superior, eran pues la representación de una matriz energética presente en cada objeto material o manifestación física y su objetivo era trascender la individualidad para llegar al todo, a lo absoluto.