anubis

El perro es el mejor amigo del hombre, desde el inicio de los tiempos, estos animales han sido representados como seres mágicos, proféticos y mitológicos, la mayoría de las culturas tienen perros asociados a leyendas y mitos del inframundo. A continuación se presentan algunos ejemplos.

En distintos relatos encontramos un común denominador: la relación de la imagen del perro con el inframundo o con la muerte. El origen de esta asociación entre «perros y muerte» se deriva del hecho de que en los viejos cementerios, muchas veces los perros desenterraban los cuerpos y los comían.

En las culturas donde la cremación era común, como en el caso de la Cultura Celta, no relacionaban a los perros con la muerte. En cambio en áreas donde los cuerpos eran enterrados, existía una tendencia notable de relatos míticos donde los perros tenían algo que ver con el inframundo.

CERBERO
Los griegos llamaban Can Cerberos al perro de Hades, quien era el Dios que estaba debajo de la tierra, el perro era el guardián de tres cabezas, que cuidaba la puerta de entrada al inframundo y se encargaba de que los espíritus de los muertos pudiesen entrar y que nadie saliera. Además, vigilaba que ninguna persona viva entrara.

ANUBIS
Era el guardián de las tumbas, maestro de las necrópolis y patrón de los embalsamadores, representando como un gran perro negro acostado sobre su estomago. El significado de Anubis se debe a la forma canina del dios fue inspirado por los antiguos egipcios por el comportamiento de los caninos, a menudo carroñeros  oportunistas paseando por la noche en los cementerios en busca de cadáveres.

LOS PERROS DE YAMA:
Yama, dios brahamánico de la muerte, es acompañado de dos perros con cuatro ojos cada uno. Estos perros se encargan de vigilar a quienes están a punto de morir.

XÓLOTL
En la mitología Azteca, Xólotl es el hermano gemelo de Quezalcóatl. Dios, quien en forma de perro, ayuda a los muertos en su viaje al Mictlán, hacia el descanso eterno. La leyenda cuenta que el dios Xolotl hizo al Xoloitzcuintle de una astilla del Hueso de la Vida, de la que toda la vida fue creada, para dárselo como obsequio al hombre. El dios les explicó que en vida tenían que cuidar bien de este perro ya que el día que su dueño muriera, el Xoloitzcuintle se encargaría de guiar al alma a través del Mictlán o lugar de muertos en náhuatl, por esta razón eran sacrificados y enterrados en las tumbas.
La tradición mexica apuntaba que debía ser completamente negro, porque si presentaba manchas en su cuerpo esto decía que ya había servido al alma de otro difunto.
Para muchos pueblos mexicas el Xolotl tenía la capacidad de alejar los malos espíritus.
Cuando llegaron los españoles lo querían desaparecer ya que lo creían un demonio.

PERROS DE FU
También conocidos como rui shi fueron agregados como parte de la tradición china por medio del Budismo, mediante la cual se sostiene la firme teoría de que al momento de la entrada de un ser humano al cielo este es resguardado por dos de estos perros fu.
Estas imágenes suelen ser colocadas en las entradas de los templos del continente asiático como garantes de que no se permitirá el acceso de personas con grandes cargas negativas o maldad a lo que ellos consideran templos sagrados.
El perro fu se caracteriza por ser un compuesto entre león y dragón, es decir, físicamente se compone de un dragón con larga cabellera y que posee las garras de un león, se representan como bustos cuya posición es de pie y siempre se colocan dos perros fu, ósea, se coloca un perro fu hembra junto a un perro fu macho, ambos mirando al frente.
El perro fu (macho) lleva bajo su pata derecha la imagen del globo terráqueo que simboliza al hombre protegiendo el mundo. Por su parte el perro fu (hembra) lleva debajo de su pata izquierda una pequeña cría que simboliza lo femenino y adicional a ello se dice que es la encargada de la proveer protección en el interior de su hogar o entorno laboral.
Los perro fu siempre tienen los ojos abiertos, transmitiendo a través de ellos la feroz  fuerza que poseen para defender y proteger los templos o ambientes considerados sagrados de la maldad exterior.