sala

Los agustinos fundaron múltiples conventos en los actuales estados de Michoacan y Guanajuato, la provincia agustiniana del Santísimo nombre de Jesús de México era tan grande que en 1600 se ordena dividirla en dos, fundando la Provincia de San Nicolas de Tolentino. El primer convento fundando fue el de Charo, luego el Cuitzeo y Yuriria, seguirían pues una empresa admirable fundacional de conventos y villas.

A mediados de 1615 los agustinos deciden fundar un convento en Salamanca, el 26 de Marzo en un solar, se puso una campana y un altar, y estando presentes algunos vecinos el fray Joan de San Nicolas, dio una misa y ordeno fundar un convento en dicha villa. El Convento se llamaría San Juan de Sahagún, que era al santo recientemente canonizado como patrono de Salamanca, España en 1602, magnifica coincidencia dedicarle un convento en Salamanca, Nueva España.

A continuación se presenta la relación de  Fray Diego de Basalenque, historiador de la Provincia agustiniana de San Nicolas de Tolentino de Michoacan, que relata la visión agustina del Siglo XVI y el estado de la villa y convento de Salamanca en 1642.

El sitio de la Villa de Salamanca es el mejor o de los mejores que hay en la Nueva España, en cuanto al puesto y su temple, que el puesto esta exento a los aires y le baña el Sol luego que sale. Rodéalo el río grande, abasteciéndolo de lindo pescado, la tierra para carnes es demasiada, mejor para semillas, no solo en calidad sino en cantidad, se pueden sembrar diez mil fanegas y coger doscientas mil porque la tierra es bien beneficiada y es buen acudir pues tiene bastante agua para siembra.

Hacia la parte del norte tiene llanos de a mas de cuatro leguas, y para sacar el agua se hizo una presa para ayudar a la cosecha del trigo, que esta mal utilizada porque nuestro señor no quiere que en la parte norte de Salamanca se saque el agua, y es que si nuestro señor no multiplica muy aprisa muchos comedores, han de quedar mas pobres de lo que están los labradores, según se aumentan las labores porque no hubiese quien comiese tanto pan. Y mas estando tan pobres con la baja que tiene el trigo, con las muchas labores que se han multiplicado, mas ya quedan abiertos los ojos de lo que se puede hacer en futuro.

En esta villa fundamos con mucha paz de todos, si bien que la fundación es pobre, mas tiene lo necesario para 4 religiosos, porque el convento de Cuitzeo dio limosna para su fundación. El edificio es al uso de la villa, de tierra de tapia y adobe, y la sacristía pobre, que todo ha sido ornato que le han dado limosna, si bien que en cuanto a las esperanzas, puede tener el mejor convento de indios, pues estos conocidamente van a menos y los españoles a mas; y así con esas esperanzas ira pasando por ahora su pobreza.

Tenia Salamanca tierras nuevas para cultivos de trigo, que iniciaron al sur, en la orilla izquierda del rio, mientras que en el norte no se regaba por errores de construcción de una presa que intentaron hacer. Se recogía pues mas trigo del que era necesario e intentar aumentar las tierras de cultivo arruinaría a los labradores. Hacia 1640 había una crisis de sobreproducción de trigo, que la falta de consumo en el mercado que era reducido por la falta de comunicaciones y la escasa población circunvecina, la solución de los agustinos era aumentar los «comedores» (consumidores).

Al correr el Siglo XVII y XVIII, las minas de Guanajuato prosperaron, ocupando número creciente de mineros y operarios de todas clases, además aumentó también en toda la región la cría de caballos, burros y mulas para el trabajo de las minas y el acarreo de minerales, todo lo cual aumentó el consumo de cereales para alimento humano y forraje de animales, de modo que el Bajío se fue abriendo al cultivo de nuevas tierras, pues sus productos encontraban mercado seguro y a su vez, mayor concentración de población en los reales de minas.

El equilibrio económico fue la base de la prosperidad de toda una vasta porción del centro del país, la esperanza de los agustinos era que el convento salmantino creciera, porque estaba comprobado que para el Siglo XVI en las nuevas villas fundadas alrededor de los conventos agustinos, los indios iban a menos y los españoles a mas, es decir la población criolla y mestiza, crecía mas que la nativa. Los campesinos y su trabajo financiaron la prosperidad de la villa así como el desarrollo del convento, bañando los retablos barrocos con hoja de oro, proveniente de las minas de Guanajuato.