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Juan Nepomuceno Adorno fue el principal filósofo mexicano del Siglo XIX, su obra maestra posee un profundo sentido humanista en el que trata de explicar por medio de su creencia en Dios y un discurso profundamente moralista, inmerso en el pensamiento católico, a la sociedad de su época.

El tema principal es el hombre y su entorno, a quien trata de evaluar por medio de parámetros panteistas y nos brinda explicaciones a las preguntas universales de todos los tiempos; un discurso reflexivo con intereses en la naturaleza, la ciencia y la historia transgrede la realidad para transportarnos a una utopía filosófica equiparable con los sesudos análisis de Moro, Campanella y Bacon.

La armonía del universo y el Catecismo de la providencialidad del hombre fue de sus primeros escritos y fueron realizados en un momento de gran incertidumbre y temor contextual histórico en México, el año de 1847, cuando se desataba la guerra con los Estados Unidos.

Las luchas entre liberales y conservadores continúan, al igual que una crisis económica. Eran tiempos de gran incoherencia política, económica y social. Todos estos sucesos provocan en Adorno una necesidad de introducir al hombre en un camino moral y espiritual.

A continuación se mencionan perlas de sabiduría de la obra de Nepomuceno Adorno, he decidido omitir la palabra «DIOS» y me gustaría hacer inclusivo a las mujeres, cuando se use la palabra «HOMBRE», en este decálogo de ideas principales del Siglo XIX.

  • El hombre tiene libre albedrío, por lo tanto no se pueden predecir o controlar las acciones de los hombres, por ende la voluntad humana y la consciencia son las únicas responsables de su actuar.
  • La inteligencia de los hombres le permite diferenciar entre el bien y el mal.
  • El hombre no es un ser providencial superior a la naturaleza, sino parte de la misma naturaleza, todo lo que le sea afín es bueno.
  • La naturaleza es libre así como sus fenómenos, que son primitivos y universales.
  • El hombre está dotado de inteligencia y debe buscar, descubrir y llevar a cabo su destino en la tierra. El hombre  debe cumplir su destino en la tierra.
  • La libertad de la naturaleza y del hombre tienen la facultad de ser meritorios por sí mismos.
  • El hombre está obligado a tratar bien y benignamente a los animales, ya que con el buen trato y la dulzura se obtiene más de ellos que con la dureza y la crueldad.
  • La naturaleza siempre nos da lecciones con suficiente claridad.
  • CONTRARIA, CURANTIS, CURANTUR: Los contrarios son curados por sus contrarios
  • SIMILIA, SIMILIBUS, CURANTUR: Los semejantes son curados por sus semejantes
  • NATURA JUVATE CURAT: La naturaleza ausiliada cura
  • Hay que seguir las indicaciones providenciales de la Naturaleza
  • Las variedades de forma son poseedoras de circunstancias únicas que las dotan de autenticidad y belleza.
  • La búsqueda de Dios, es la búsqueda del Padre y esta es generadora de pasiones incontrastables.