La mañana del 11 de septiembre de 1973 el Palacio de la Moneda fue sitiado por el ejército y bombardeado por aviones de la fuerza aérea, en medio de la confusión, el temor y la imposibilidad de escape, Salvador Allende, Presidente de Chile, fue acorralado y asesinado por órdenes del General Augusto Pinochet, el montaje posterior sería la versión de un suicidio con una metralleta de Fidel Castro.

La unica fotografia de la que se tiene registro junto al cadáver de Allende es la de una pistola Walter PPK, otra incongruencia son los resultados contradictorios de la autopsia y la trayectoria balística. El embajador de Estados Unidos y la CIA conspiraron contra el gobierno de Salvador Allende y planearon el Golpe de Estado junto con el Comandante Augusto Pinochet.

Augusto Pinochet nació el 25 de noviembre de 1915 en Valparaíso, uno de los principales puertos comerciales de Chile; hijo de Augusto Pinochet Vera y Avelina Ugarte Martínez, fue el consentido de su madre quien al ser una ferviente católica, inscribe a su primer hijo varón en el Seminario San Rafael, para convertirse en sacerdote.

Educado unicamente en colegios catolicos, se matricula en los Sagrados Corazones siendo adolescente, sin embargo por su pobre rendimiento escolar así comos su risa, hizo que le apodaran «El Burro«; por sus bajas calificaciones, los curas le recomendaron ingresar al Colegio Militar, sin embargo fue rechazado dos veces.

Ingreso a la Escuela Militar del Libertador Bernardo O’Higgins el 11 de Marzo de 1933 a los 17 años; ascendió de alférez a subteniente, teniente y capitán para ser el encargado del Campo de Detención de Comunistas en Pisagua, donde fue personalmente torturó y ordenó ejecutar a cientos de prisioneros. Pinochet tenía carta abierta para ejercer la llamada «Ley Maldita» y fue aquí cuando nació su odio hacia el comunismo.

En la Academia de Guerra fue profesor de Geopolítica y ascendió a General de División; tras la dimision de Carlos Prats, Pinochet juró lealtad a Allende como Comandante de las Fuerzas Armadas y participó con los conspiradores estadounidenses para derrocarlo.

La familia de Pinochet fue escondida en la frontera con Argentina y desde el Centro de Telecomunicaciones se coordinó el ataque, que comenzó en su tierra, la Armada de Valparaíso fue tomada, Allende se dirigió a La Moneda a las 7:30 am para coordinar el ataque a los golpistas, pero estos apostaron tropas alrededor del Palacio y tratando de comunicarse con su ejército, se dio cuenta que estaban conjurados en el golpe.

Salvador Allende dirigió un mensaje de radio antes de que tanques comenzaran a disparar contra la moneda, los francotiradores del presidente respondieron la agresión, su familia fue evacuada durante el ataque y al mediodía cuatro aviones lanzaron veinte bombas sobre el edificio que empezó a arder, la precisión quirúrgica del ataque solo destruyó el interior del antiguo edificio.

En su primera intervención pública, dirigida a todo el país, el General Augusto Pinochet, integrante de la Junta Militar de Gobierno, dio a conocer las medidas inmediatas que adoptará el nuevo régimen:

«Las Fuerzas Armadas y de orden han actuado en el día de hoy sólo bajo la inspiración patriótica de sacar al país del caos que en forma aguda lo estaba precipitando el Gobierno marxista de Salvador Allende».

La Ley Marcial sería aplicada desde entonces, a cualquier insurrección a la Junta y la Policía Secreta impediría la reunión de más de ocho personas desde ese momento; Augusto Pinochet con la tutela de Estados Unidos, iniciaría en Chile el semillero del proyecto de descentralización económica con la doctrina de Milton Friedman y la Escuela de Chicago.

Cuando la Junta entró en el Palacio de la Moneda por primera vez, el Comandante fue recibido con honores militares, saludaba con firmeza, inspeccionó la precisión del ataque y se acercó a uno de los ventanales para mirar la Plaza de la Constitución, que estaba tomada. El progreso se alcanza con determinación y firmeza, a Pinochet nunca le tembló la mano para salvar a su patria, a sabiendas que por su instrucción católica, la gloria del cielo sólo podía ser alcanzada con la furia del infierno.