ESPECIAL DIA DE MUERTOS

Francisco Ignacio Madero era un junior, miembro de las familias más acaudaladas de México, beneficiadas por el Porfiriato. Su carácter era el de un príncipe, muy educado, y decidido, era un hombre convicciones, además de ser un espiritista iluminado, pues los fantasmas le guiaban en su actuar, se creía predestinado a cambiar a México.

Francisco nació en la hacienda “El Rosario” en Parras, Coahuila el 30 de octubre de 1873. Hijo de Francisco Madero Hernández y de Mercedes González Treviño, su familia tenia de haciendas, minas y varios negocios.

En 1886 se fue de México al extranjero para estudiar, primero Agricultura en el St Mary’s College en Maryland, EEUU, luego Peritaje la Escuela de Estudios Superiores de Comercio en París, Francia y terminó su maestría en el departamento de Agricultura de la Universidad de Berkeley.

En 1893 regresó a Coahuila y se encarga de administrar una de las haciendas de su padre, de grandes conocimientos en Agricultura, sintió un gran vacío interior que llenó cuándo se introdujo de lleno en la Doctrina Espiritista de Allan Kardec, que había conocido en Francia, al participar en múltiples mesas, donde ascendió de nivel y se le reveló que debía concebirse como un médium escribiente.

Las comunicaciones con los espíritus comienzan de lleno desde 1901, tuvo una dura preparación, constantes caídas, dudas, pero guiado por los espíritus pudo alcanzar su destino, que lo llevó al escenario nacional: publicar un libro, dictado integramente por espíritus, «La sucesión presidencial en 1910, publicado en diciembre de 1908.

Según los diarios espiritistas de Francisco Madero, a partir de 1907, el espíritu de su hermano José le anunció la gran cruzada democrática que emprendería en poco tiempo. Las Comunicaciones, entre 1907 y 1908, registraron términos en sus bitácoras como lucha, justicia, patria. Su hermano José llamó a Madero “Soldado de la libertad y el progreso” y “Luchador infatigable por la causa de la libertad”.

El espíritu de José le exigió un dominio de sus pasiones, solía retirarse a lugares solitarios, donde meditaba y oraba profundamente. Procuraba acostarse tarde, madrugar y contrariamente a su vieja costumbre, rechazaba la siesta vespertina. Ayunaba y comía lo necesario para mantener las energías. Tuvo contacto con innumerables espíritus, seres de luz y oscuridad, Raúl y José fueron quienes más le influyeron.

A continuación se citan textualmente fragmentos de los diarios espiritistas de Francisco  I. Madero, revelados por la providencia, en su Rancho Australia:

«Estas comunicaciones me hicieron comprender a fondo la filosofía espiritista y, sobre todo, su parte moral, y como en lo íntimo me hablaban con gran claridad de los invisibles que se comunicaban conmigo, lograron transformarme, pues yo era un joven libertino e inútil..»

INSTRUCCIONES DEL ESPÍRITU RAUL
1. Que leas y releas todas las comunicaciones previas y te tomes muy en serio el espiritismo.
2. Que evites jugar pool y aproveches ese tiempo para la caridad; que utilices las riquezas materiales otorgadas por Dios para hacer el bien entre los pobres.
3. Que domines tus pasiones carnales y rechaces los vicios. Deja la vida vegetativa, ora con fervor y no mires con desdén los dictados del más allá

INSTRUCCIONES DEL ESPÍRITU JOSÉ
1. Tu eres el soldado de la libertad y el progreso y eres un luchador infatigable por la causa de la libertad.
2. Debes leer México a través de los siglos y otras obras clásicas de la historia mexicana.
3. Duerme hasta tarde y levántate temprano, no bebas ni fumes, vete al Rancho Australia a orar y meditar, te dictaré dos libros, toma nota.

En 1903 se casa con Sara Pérez Romero y funda por instrucciones de su hermano muerto el Partido Democrático Independiente, que se oponía a la reelección del Gobernador de Coahuila. En 1905 aporta dinero para la reanudación de la edición del Periódico Regeneración, sin embargo, retiró su apoyo debido a las diferencias ideológicas con Ricardo Flores Magon.

La preparación espiritual también incluía un conocimiento claro y metódico de la historia. Los espíritus le recomendaban la lectura de México a través de los siglos y otras obras clásicas de la historia mexicana. Debía leer los periódicos, conocer a la perfección la situación política del país, llevar notas y un diario cotidiano de sus actividades. Madero se entregó a la misión que, según la doctrina espiritista, le había sido encomendada por la Providencia.

Miembro de una acaudalada familia de terratenientes e industriales, tenía importantes vínculos de negocios con los Rockefeller y otros poderosos potentados petroleros, fue elegido en 1909 candidato presidencial por el Partido Nacional Antirreeleccionista, y derrotado en la elección presidencial de 1910.

Encarcelado y rápidamente prófugo, huyó a Estados Unidos, en San Antonio, Texas, Madero realizó actividades subversivas en contra del Gobierno de México, donde promulgó el Plan de San Luis y fue financiado por los Rockefeller y el Gobierno Americano con fondos y armas, así como un plan para derrocar a Porfirio Díaz, con la condición de que se otorgasen concesiones para la explotación de Petróleo a Standard Oil en Veracruz.