If you can make it here, you can make it anywhere..

Después de más de 150 años de luchas internas, las heridas fueron curadas, pero no olvidadas, la paz entre negros y blancos se alcanzó por los valores americanos de libertad, igualdad y derecho a la felicidad. El american dream, cuenta la historia del pobre que se convierte en millonario, misma historia que se repite una y otra vez, esto despierta las ilusiones de muchos europeos, que devastados por la guerra,  el hambre y la desesperanza, se embarcan hacia una vida mejor.

Hamburgo, ciudad destruida por un incendio en 1842 y una revolución en 1848, ve renovar sus astilleros ante la fundación de la HAMBURG AMERICA LINE, una compañía naviera que comenzó a operar para el transporte de personas y bienes. A finales del SIglo XIX,  52 millones de europeos dejaran su continente para no volver jamas.

Los barcos llegaban en dos semanas, el viaje de ida llevaba personas, el de regreso, mercancias; después de 14 días de cuarentena, los pasajeros pasaban estrictos controles para no ser rechazados en Nueva York. La primera clase, tenía camarotes y ventanas y descendía en Manhattan, la tercera clase, es de donde venían las ganancias y llegaba a Ellis Island, mejor conocida como la Isla de las Lágrimas.

La Estatua de la Libertad daba la bienvenida a las «masas oprimidas del mundo que anhelaban respirar libremente«. en Ellis Island llegan los pobres vestidos con sus mejores garras, y se americaniza el apellido a los nuevos ciudadanos, sin embargo muchos inmigrantes fueron rechazados por las estrictas medidas raciales y sanitarias; los delincuentes, prostitutas, enfermos mentales, anarquistas y alcohólicos eran regresados a Europa. Los chinos tuvieron un tiempo prohibida la entrada por la Ley de Exclusión China de 1882, 25 años después lo mismo ocurriría con los japoneses.

La diversidad estadounidense creció, los nuevos grupos que llegaron eran en su mayoría griegos, italianos, polacos, eslovacos, serbios, rusos, croatas, alemanes, escoceses e irlandeses. Los japoneses y chinos se trasladaron a la costa oeste de Estados Unidos, principalmente en California.

La gran mayoría eran católicos y ortodoxos, había también muchos protestantes y judíos. Muy pocos de los recién llegados hablaban inglés, y un casi todos eran analfabetos en sus lenguas nativas. Ninguno de estos grupos provenía de regímenes democráticos. La democracia les era tan extranjera como su cultura.

Las ciudades americanas se convirtieron en el refugio de los desamparados. Una vez que se estableció la tendencia, se fundaron enclaves étnicos de inmigrantes, surgiendo  en Nueva York y otras urbes, barrios como Chinatown, Greektown, la pequena Italia o la pequena Alemania. Esto condujo a un mosaico étnico urbano, con poca integración. Sin embargo, muchos de estos solo estaban en Estados Unidos como aves de paso, para obtener ganancias y regresar a sus países.

La estrategia receptora de inmigrantes fue establecida por el gobierno para poblar y trabajar la tierra, gente que buscaba una oportunidad para trabajarla, encontraba su nicho pronto; a diferencia del pensamiento hispano donde la tierra es un derecho o legado, los americanos la consideran un activo de capital. El centro del país se llena de agricultores, la costa oeste de aventureros y los centros urbanos de mano de obra para las fábricas, la economía crece a pasos agigantados.

Los inmigrantes pronto se extendieron para poblar el vasto territorio de los Estados Unidos. La Revolución Mexicana trae consigo a millones. Hasta la Segunda Guerra Mundial, el grueso de la inmigración es europeo, con puntuales aportaciones de México, Canadá o China. Tras el conflicto, el patrón se modifica sustancialmente, por politicas gubernamentales, el programa bracero, en los sesenta, hace que México comience a liderar la inmigración a Estados Unidos, acompañada de otros países latinoamericanos como Cuba, Colombia o Argentina. Y a partir de los setenta, el foco se traslada a Asia: la India, China y Filipinas (de pasado colonial americano) y a finales del Siglo Iraq, Iran, Pakistan, Siria y Afganistan.

La cara de los Estados Unidos ha cambiado abruptamente, los centros urbanos son ejemplo de diversidad y aunque el centro del país es eminentemente europeo, para 2050 estos dejaran de ser mayoría, siendo los hispanos la primera minoría y una tercera raza, fruto de la mezcla genética y cultural, será la generalidad de este país.