fortuna

O Fortuna, velut luna, statu variabilis,semper crescis aut decrescis;
vita detestabilis nunc obdurat et tunc curat ludo mentis aciem,
egestatem, potestatem dissolvit ut glaciem.
Manuscrito del Siglo XII
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La Diosa FORTUNA se representaba en una rueda, una ruleta que significaba lo fortuito de la buena o mala suerte, lo azaroso de la existencia; junto a ella estaba la Diosa OPORTUNIDAD, la cual era calva o tenía poco pelo, es por ello que también se le conoce como OCASIÓN, pues era dificil de atrapar.

Fue adorada en toda la edad media hasta el Renacimiento tardío cerca del Barroco, los artistas asociaron a la diosa Oportunidad y Justicia con Fortuna, pues se le representaba con los ojos vendados, ciega, sin ojos y se hacía alarde de su carácter: implacable, caprichosa, cruel, fatal y despiadada,

Aunque no fue mencionada por Homero ni Hesíodo, en Grecia se le conocía como TIQUE y esta diosa decidía la suerte y lo hacía de manera aleatoria, junto con su ayudante PLUTO. Se le representaba jugando la pelota, arriba, abajo. Los griegos no debían vanagloriarse de sus riquezas ni dejar de agradecérselo a los dioses, pues esto podría provocar que interviniera la diosa NÉMESIS para ponerle en su sitio.

La Diosa Romana Fortuna, corresponde a la diosa griega TIQUE, el culto a la Fortuna fue introducido en Roma por  SERVIO TULIO, teniendo un santuario en la colina del Quirinal y un oráculo en Preneste; el dia 11 de Junio era el dia donde se le adoraba y se hacia un festival llamado Fors Fortuna, era la patrona de Roma y se le decia Fortuna Populi Romani.

En el Renacimiento se creía en la Fortuna como en Nuestra Señora, era una deidad que presidía en todos los acontecimientos y distribuía, según su capricho, los bienes y los males. Los artistas la pintan calva, ciega, en pie y con dos alas a los dos pies, el uno sobre una rueda que da vueltas, el otro en el aire.

Los antiguos la han representado con un sol y una media luna sobre la cabeza para indicar que, como estos astros, la fortuna preside a todo lo que pasa en la tierra. La han dado también un timón para indicar el imperio de la CASUALIDAD. Muchas veces, en lugar de timón, tiene un pie en la proa de una nave, como presidente a la vez sobre la tierra y sobre los mares.

En la Metamorfosis de APULEYO del Siglo II se le describe ampliamente:
– «Pero como es bien sabido, cuando la Fortuna no quiere, nunca tiene éxito un pobre mortal, ni aun una conducta tan edificante puede escapar de los caprichos funestos de la fortuna.»
– «Deja que la Fortuna disfrute por más tiempo el trofeo que ella misma se ha erigido, porque cuando la fortuna te da la espalda, te interceptara rapidamente»
– «Porque la Fortuna no tuvo reparo en someterme a la misma esclavitud y al mismo yugo del caballo que estaba a mis ordenes y me servia de montura?
– «La Fortuna hizo brillar para mi un rayo alegre de esperanza que tal vez queria reservarme para futuras pruebas»

En la ENEIDA de Virgilio se hace referencia en muchas ocasiones a la Diosa Fortuna, Venus le responde a Eneas sus dudas sobre la victoria:
– «Quién hay tan insensato que se oponga a tu plan y prefiere enfrentarse contigo si apoya la Fortuna tu propósito?»

La primera referencia a la Rueda de la Fortuna, emblemática de los cambios interminables en la vida entre la prosperidad y el desastre, es del 55 AC En la tragedia de Séneca, AGAMENON:
– «Oh fortuna, que con tu mano burlona otorgas la gran bendición del trono, en estado peligroso y dudoso estableces a los demasiado exaltados. Nunca los cetros obtuvieron paz tranquila o cierta tenencia; la preocupación por la atención los agobia, y las tormentas frescas siempre molestan sus almas.»
– «Los grandes reinos se hunden por su propio peso, y Fortuna cede bajo la carga de sí misma. Las velas hinchadas con brisas favorables temen a las explosiones con demasiada fuerza; la torre que levanta la cabeza hacia las nubes es golpeada por la lluvia de Auster. Lo que sea que Fortuna haya elevado en lo alto, ella lo levanta pero para bajar.»
– «Los bienes modestos tienen una vida más larga; entonces feliz el que está contento con la suerte común, con una brisa segura abraza la orilla y, temiendo confiar en su bote hacia el mar más amplio, con un remo poco ambicioso se mantiene cerca de la tierra.»

La Fortuna aparece en el capítulo 25 de El príncipe de MAQUIAVELO quien le recuerda al lector que es una mujer que favorece al joven más audaz así como  al anciano tímido:
-» La Fortuna solo gobierna la mitad del destino de los hombres, la otra mitad es por voluntad propia.»

En el Siglo XVI la rueda de la fortuna era una preocupación constante:
“Oh! Con qué afrentas y bofetadas atormenta nuestros tiempos la Fortuna, esas carcajadas y maldicientes burlas de la Fortuna!!” reflexionaba Pedro Mártir en una carta a Gattinara en el Epistolario Primero.

En el invierno de 1520 con el objeto de celebrar la coronación del emperador Carlos V y la Conquista de México, se encargaron una serie de tapices titulados “Honores”, en el Palacio de la Granja a las afuera de Segovia; se puede observar uno de estos tapices en el que se representa la rueda de la fortuna. La diosa Fortuna está tirando piedras a un lado, rosas al otro y entre aquellos a los que esta tirando rosas vemos a Cesar en un Barco, que bien podía representar a Hernán Cortés.
– La diosa Fortuna en alto, con los ojos vendados, es una imagen inspirada en la Consolación de la Filosofía de Boecio; atraviesa los cielos a caballo, arrojando rosas con la mano derecha y piedras con la izquierda sobre sus favorecidos y sus víctimas, respectivamente.
– La imagen de la triple rueda de la fortuna gobernada por la personificación femenina que conduce su palacio flotante sobre las ondas marinas. La coronan las palabras: PRESENTE, HONOR, PROSPERIDAD, POBREZA Y ADVERSIDAD. En los laterales la palabra FUTURO. 

El pórtico central del palacio de la Fortuna, contiene la cita de Salustio:
“La Fortuna hace girar nuestros asuntos en un rápido torbellino, todo lo domina, que nadie se confíe demasiado cuando la fortuna le sonríe y que en la desgracias nadie desespere por alcanzar algo mejor”.