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«Llegamos a la Isla de Andaman y ahi habitaban los Cinocéfalos que ladraban con vestido de campo para cultivar las especies y eran todos mastines»

Cristóbal Colón leía tanto como viajaba y probablemente a través de sus lecturas tuvo conocimiento de la sorprendente afirmación de SÉNECA de que era posible navegar desde España hasta las Indias en unos pocos días. Examinó la resumida información de Marco Polo fijada en lo alto del Puente Rialto de Venecia para orientar a otros viajeros y también a su memoria. El libro de este último rebosaba de historias apasionantes entre las que se incluían relatos protagonizados por amazonas y por hombres con cabeza de perro.

Otro libro que leyó, por entonces o quizá un poco después fue IMAGO MUNDI de Pierre D’Ally, un cosmografía de principios del Siglo XV que fue asimismo Obispo de Cambrai y cardenal y confesor del rey de Francia. D’Ailly había tratado no solo de astronomía sino también de las dimensiones de la Tierra. Aventuro que el Atlántico era estrecho y que Séneca estaba en lo cierto al decir que con vientos favorables era posible cruzarlo en pocos días que el océano no era tan ancho, y que los Antípodas* existían.

Otra obra estudiada también por Colón fue “LA DESCRIPCIÓN DE ASIA” escrita por el papa sienes Pío II que señaló que todos los mares eran navegables y todas las tierras habitables, creía fielmente que era posible viajar desde Europa hasta Asia a través de las Indias.

Como es lógico examinó también una nueva edición de la geografía de PTOLOMEO su COSMOGRAPHIAE, el libro más famoso sobre el tema, el principio fundamental de la geografía era la exacta fijación de la posición mediante la latitud y la longitud astronómicamente determinadas , la segunda edición publicada en 1477 incluía 26 mapas de Africa, Asia y Europa. También leyó la curiosa obra del viajero imaginario de Sir John Mandeville que inventaba relatos de sus aventuras.

Colón se inspiró principalmente en un  marinero desconocido que en su lecho de muerte le contó haber sido arrastrado por una tormenta hasta las Indias Occidentales mientras se dirigía desde Portugal a Inglaterra, se decía que el piloto le había contado de gente desnuda que vivía amistosamente al sol, esto dio una emoción de seguridad a su cometido así como un entusiasmo de certeza.

El misterio que Colón fomento acerca del lugar de su nacimiento puede explicarse por el hecho de que se avergonzarse de su origen, porque su padre, Domenico Colombo que era de Moconesi en el valle de Fontanabuona (Genova, Italia), no fue más que un modesto tejedor, hay versiones que afirman que era judío, portugués o catalán, lo cierto es que la primera experiencia marítima positiva de Colón tuvo lugar en 1472 cuando tenía 21 años y era un simple marinero y se embarcó en una nave de los mercaderes genoveses Paolo Di Negro y Niccolo de Spínola donde se dirigieron a la posesión aragonesa de Túnez.

En 1476 se dirigió a Lisboa por primera vez en una batalla naval posiblemente contra los Castellanos, luego en 1477 zarpó rumbo a Irlanda de nuevo como marinero, en una nave propiedad de los mismos mercaderes genoveses.

En 1477 se casó con Felipa Palastrelli, hermana del gobernador de Porto Santo, la menor de las islas del Archipiélago de Madeira, donde vivió su primera aventura en 1425, que fue la ocupación del mismo archipiélago deshabitado y repleto de árboles, de ahí el nombre (Madera) y de donde se estableció la producción de un tinte de color púrpura para el comercio en Portugal. En 1501 como le dijo a los Reyes Católicos y posteriormente fue confirmado por Bartolomé de las Casas que estudió en la Universidad de Pavia en Italia. 

Cuando Colón vivió en Madeiras con esposa Felipa, se contaban muchas historias curiosas sobre el extranjero acerca de navegar hacia el oeste para encontrar más islas atlánticas como por ejemplo “antilla”o “brasil”o las islas de Santa Ursula y st brendan. el mar parecía un espacio mágico y la curiosidad por la idea de los antípodas se acrecentó por la publicación en 1469 en espanol de la geografía del griego estrabón, el geógrafo del siglo I que incluso había llegado a hablar de la posibilidad de “navegar directamente desde España hasta las indias”. Los portugueses enviaron aproximadamente una docena de expediciones marítimas hacia el oeste entre 1430 y 1490.

Cristóbal Colón NO descubrió América, el nombre o los nombres de aquellos primeros exploradores quedaron desvanecidos por el paso del tiempo, su desembarco el 12 de Octubre de 1492 significó para la Corona Española, que fue la principal inversionista en dicha expedición, el inicio de un imperio que duraría tres siglos, los motivos de los Reyes Católicos (principalmente Isabel) para aventurarse en tan arriesgada empresa estuvo movida bajo un interés meramente económico pues a principios del mismo año había ocurrido la conquista del Reino de Granada que significaba para las arcas reales un boquete en la rendición tributaria que tienen que sanear de alguna u otra forma por el declive poblacional de la expulsión de los moros y judíos que no aceptaron ser súbditos de Castilla.

Económicamente y bajo las condiciones contractuales de la expedición, Cristóbal Colón y sus descendientes son acreedores de derechos multimillonarios derivados de su descubrimiento, cosa que no sucedió y si bien es cierto que se puede acusar de genocidio, racismo, imperialismo, esclavitud o explotación de recursos, en realidad este evento disfrazado de celebración de la hispanidad fue sin lugar a dudas el inicio del mercantilismo moderno y el desarrollo posterior de ideas en ese tiempo vanguardistas, como fueron los derechos de los indígenas por parte de grandes humanistas como Bartolomé de las Casas.

Los restos de Cristóbal Colón descansaron primero en Valladolid, donde había fallecido en 1506, después fue traslado al Monasterio de la Cartuja de Sevilla, sin embargo más tarde fue llevado primero a Santo Domingo en la Española pues según Bartolomé de las Casas esa era su voluntad y después de la ocupación francesa en la isla a La Habana, Cuba donde descansó hasta 1899 cuando sus restos pudieron retornar a Europa, a la Catedral de Sevilla, tras la guerra con los Estados Unidos.

El mausoleo en la Catedral de Sevilla, tumba de Colon, es de bronce y fue diseñado por el artista Arturo Mélida, muestra cuatro personajes (reinos) cargando un féretro, los de adelante son Castilla y Leon, los de atrás con la mirada baja son Navarra y Aragon, que representan avergonzados el poco apoyo que recibió en vida el navegante por parte de Fernando el Católico.

Cabe mencionar que los restos no están completos y hay un gran debate sobre su paradero, se menciona que nunca salieron de Sevilla o que jamas abandonaron Santo Domingo, hay pruebas fidedignas que los restos son auténticos; muy cerca de ahí se encuentra la tumba de su hijo Hernando.

Al finalizar la aventura de los españoles en América solo les quedó empacar su dignidad y como escribió el diario Le Figaro, los españoles una vez que perdieron toda América, solo les quedó llevarse de las antillas un puñado de cenizas.