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La historia de México tiene maneras perversas de repetirse, la caída del Imperio Mexica implicó el nacimiento de un nuevo orden en una sociedad llamada Nueva España, donde el papel de los Mexicas era asumido por los Españoles, básicamente la transición social fue bastante rápida comparada con la reconquista de la península o las cruzadas.

Para esto influyeron muchos coadyuvantes como las epidemias, pactos con la nobleza nativa, la desmoralización de los indígenas al ver destruidos sus templos y dioses, la transgresión cultural en la que el hombre blanco se convirtio en sinonimo de poder, aunque también fue la primera revolución mesoamericana, pues la sociedad estaba cansada de la brutalidad y la exigencia de tributos de los mexicas.

En sus cartas de relacion, Hernan Cortes describe múltiples batallas que fueron ganadas con el mínimo esfuerzo, con una campaña del terror y haciendo pactos políticos en los que se sumaban a su ejército miles de indígenas más por conveniencia que por convicción, al tomar posesión de Tenochtitlan y con la muerte del último Tlatoani, fueron los mismos indígenas (los aliados de los españoles y muchos mexicas), quienes se sumaron a la destrucción de Tenochtitlan.

La Nueva España fue una transición democrática, por así decirlo, que la sociedad mexicana exigia, las legiones de evangelizadores realizaron una labor apabullante, su tarea no fue fácil, pero tampoco difícil, los mexicanos ya no querían alabar a un Dios que les pidiera sangre, la religión americana evolucionó en un sincretismo religioso que conservó muchos elementos, de los cuales aún persisten en nuestros días, los mitos son precursores de los ritos, y estos se entrelazaron con la mitología católica, al igual que en Perú, hubo adecuaciones a la cristiandad en la que los mexicanos podían verse a sí mismos en los nuevos dioses.

La bondad de los vicarios de cristo fue el factor detonante que destruyó la concepción del mundo mexicano, tal y como era entendido.

La corona absolutista de Castilla, dedicó esfuerzos muy grandes en la construcción de una sociedad neo-medieval en pleno renacimiento europeo, las encomiendas que aunque fueron erogadas medio siglo después de su aplicación,por eventos ocurridos en el Perú, al menos en ordenanzas, fueron evolucionando a regímenes de trabajo forzado, cuyos nuevos amos, poseedores del destino de los mexicanos, recibían con creces el tributo de un orden preestablecido.

Si México no hubiera sido conquistado por los españoles, hubieran sido los portugueses o los ingleses quienes hubieran tomado partido. El resultado no hubiera sido muy distinto, hay que recordar que Portugal fue parte de España hasta 1640, Mexico quiza seria como Brasil, aunque los portugueses, muy probablemente hubieran comerciado con esclavos indígenas, ante las abundantes reservas de mano de obra.

Los ingleses hubieran traído el mercantilismo a México, al igual que en la India las alianzas con grupos opositores a los mexicas hubieran favorecido el establecimiento de empresas privadas que saquearian recursos vorazmente; sin mezclarse con los mexicanos, habría permanecido un sistema tipo apartheid, algo parecido a lo que los españoles intentaron en la primera etapa de conquista, la República de Indios y la República de Españoles, los ingleses hubieran reprimido brutalmente prácticas religiosas que atentaran contra los valores del cristianismo protestante, pero muy probablemente al igual que en la India o Australia, se conservarian las creencias nativas que hubieran florecido a la par de la ocupación de los ingleses.

Tristemente era el destino de México ser conquistado, las grandes diferencias que habian entre las ciudades estado, el sometimiento de las mismas, la autoproclamación de grupos de poder y la involuntaria necesidad de libertad, hicieron que se eligiera el camino equivocado, el de de la traición, personalmente no creo en la necesidad de un tercer elemento, un “libertador”, pues éstos siempre toman partido hacia ellos mismos, nadie lleva consigo la bandera del árbitro, sin antes buscar un beneficio permanente, esto explica muchas cosas, no solo el ascenso y caída de los Mexicas sino de Iturbide, Santa Anna, Porfirio Díaz y del PRI, al final de la encrucijada, nos hemos encontrado con caminos muy distintos al que buscábamos.

Desde mi punto de vista el principal error de los mexicanos, es y ha sido siempre el “malinchismo” y me refiero con esto a esa inconformidad constante que nos caracteriza, la deslealtad hacia nosotros mismos, a nuestros hermanos de sangre, ese es el problema de los hombres, en todos los tiempos y en todas las culturas, siempre tener esa lucha constante, insaciable, esa sed que no se acaba, hacia la nada, que es la causa de todos los males.