tax

Los bosques de Nueva España sufrieron como todos la devastadora acción del hombre, la situación en el Siglo XVIII llego a volverse muy grave en algunas regiones e hizo que el gobierno se preocupara de este problema que comenzaba ya a afectar la economia del pais en dos de sus industrias esenciales: la minera y la maderera.

Pueden señalarse varias de las causas de la despoblación de los bosques en el virreinato: la tala para la leña, el pastoreo, la industria maderera y las quemas. Bosques enteros eran talados para aprovechar la madera o extraer leña y al lado de esta acción destructora no habia ningun plan de reforestacion de la Corona.

Los hacheros vivian con sus familias avecindados en los montes con el consentimiento de sus dueños, constituían rancherias y para ejercer control sobre estos, los terratenientes nombraban un capitan de rancheria, quien era el representante de la autoridad local.

A pesar de que el Bosque era propiedad del Rey de España y correspondia a su jurisdicción la aplicación de las leyes del Virreinato, los capitanes de rancheria realizaban actividades policiacas, eran juez y parte en la imparticion de justicia.

Los propietarios de los montes cobraban licencias a los hacheros por la explotación maderera, un real semanal por hacha o un real por cada mula que empleasen, los leñadores causaron destrozos considerables, en Guanajuato por ejemplo, en 1795 los diputados de minería informaron al Virrey de la gravísima deforestación que habían sufridos los bosques de la region, algo similar ocurrió en Taxco.

La destrucción de los bosques para el pastoreo tambien fue desastrosa principalmente por los rebaños, pero no es comparable con los daños sufridos por la sobre explotación derivada de las Reformas Borbónicas de Carlos III, quien se propuso formar una marina mercante y una armada poderosas, al tiempo que se levantaban en toda America grandes defensas y numerosas obras publicas, la demanda de madera resulto insuficiente.

Los astilleros de La Habana recibieron de Veracruz 39,500 codos cúbicos de madera en 1787, sin embargo muchos incendios eran provocados deliberadamente para facilitar el comercio mediante el desarrollo de caminos, principalmente entre la Ciudad de Mexico y Veracruz, en 1796 el Intendente de Valladolid y Puebla ordeno la quema deliberada de muchos bosques para extirpar la maleza con poco trabajo y en breve tiempo.

La autoridad virreinal declaro estado de emergencia ante la severa deforestación que sufría el reino, tratando de controlar el problema por medio de licencias de explotación en las que se establecían contratos de exclusividad para ciertas zonas dejando descansar otras, para celar esta normatividad se nombraron guardabosques, costeados por los mismos terratenientes quienes se harían cargo de la imparticion de justicia apoyados con los capitanes de rancheria.