cabal

Alfonso X estableció los lineamientos y aspiraciones que debian seguir los varones por medio de valores que fueran inculcados en la infancia, esto se estipulo claramente en sus siete partidas, un conjunto de leyes que reformaron el pensamiento de los españoles para alcanzar los objetivos del estado, la unificación de los reinos era ya visualizada y esta solo debía darse por medio de un ejercito joven, valeroso y leal, por lo que se establecieron ordenes de caballería y surgió el hidalguismo o baja nobleza como un medio idoneo de ascender en la escala social.

Para formarse como caballero era necesario tener un padrino o mentor y se debian seguir los principios del código de honor de la caballería, que debían guardar:

  • La fidelidad y lealtad a la palabra dada ante todos.
  • La generosidad, protección y asistencia a todos los menesterosos.
  • La obediencia a la Iglesia y la defensa de sus ministros y sus bienes.

El pueblo español estaba aglomerado en congregaciones y grupos sociales vinculantes, los religiosos, se dedicaban a predicar el evangelio aspirando a la santidad y los campesinos eran los únicos que trabajaban, los caballeros eran el brazo militar de la corona.

La abundante disposición de jóvenes que aspiraban a formarse como caballeros, estuvo en detrimento al crecimiento de las industrias y los oficios en España, la economia se vio mermada por las ideas muy afirmadas en la consciencia del pueblo español de que los oficios envilecían a quienes los ejecutaban y las personas de cierta condición se resistían a ingresar a estas actividades.

Las artes mecánicas eran poco estimadas y en general perseguidas con la nota de la infamia, contrario con aquella antigua valiente preocupación de que las blancas manos de un hidalgo o caballero no debieran mancharse, ni curtirse con labores plebeyos.

Los Reyes de España promulgaron decretos llamados pragmáticas en la que se invitaba a los varones españoles jóvenes a considerar los oficios como honrados y honestos y que el empleo en ellos no envilecia a la persona o familia que los ejerciese, ni les incapacitaba para los empleos en el gobierno, ni les causaba perjuicio a las prerrogativas de la caballería e hidalguía.