porfiI.- ANTECEDENTES.

   En contraste con las divergentes interpretaciones de la política exterior porfirista ha habido un amplio consenso con respecto a que en el porfiriato se presenció una transformación económica sin precedentes. La historia económica de Mexico ha identificado dos periodos fundamentales en los que hubo un desarrollo económico acelerado: primero el regimen de Diaz, segundo la etapa de la industrialización posrevolucionaria, durante tres décadas a partir de 1940, las que se da el nombre de “milagro mexicano”. La mayoría de los historiadores económicos aceptan que la economía mexicana bajo su mandato experimentó avances sustanciales, incluso dramáticos. Muchos de los obstáculos al desarrollo económico que habían acosado a México desde la independencia en 1821 se fueron erradicando: la ausencia de un mercado nacional integrado, aranceles internos prohibitivos, transporte costoso e inadecuado, un aparato estatal débil, la falta de regulación del comercio y escasez crónica de la inversión.
Porfirio Díaz recibiría una administración en quiebra, castigada por medio siglo de guerras, por la deuda externa e interna, la baja recaudación de impuestos, el escaso comercio y la casi nula industria local.
Las reformas económicas instauradas desde 1876 en México estaban adelantadas 100 años a su tiempo y serían catalogadas hoy como “neoliberales” pues la reestructuración de la economía se llevó al balancear la hacienda pública e incentivar el mercado interno y externo mediante acciones asociadas hoy al liberalismo clásico bautizado en 1970 como “laissez faire”, el primer liberalismo económico impulsado en la década de los ochenta por Ronald Reagan y Margaret Thatcher y que llevaron a un auge sin precedentes de la economía estadounidense e inglesa y fomentaron a la caída de la Unión Soviética, de cierta forma eran ya eran aplicadas en México.